El enfermero hace balance de su trayectoria trabajando en el ámbito taurino.
- El enfermero burrianense se estrenó en el ámbito taurino en 1982, prestando servicios sanitarios en las corridas de toros de dicha localidad
- Los vecinos del municipio le han rendido un sentido homenaje en reconocimiento a 22 años de asistencia ininterrumpida en la plaza de toros y los bous al carrer
Javier Castán. CASTELLÓN
Tras 43 años trabajando en festejos taurinos, el enfermero burrianense Vicente Vicent ha decidido abandonar esta faceta de su profesión. Este año, durante las fiestas patronales, el pueblo de Villafranca del Cid le ha sorprendido con un sentido agradecimiento por los 22 años en que ha prestado asistencia de forma ininterrumpida, tanto en la plaza de toros de la localidad como en los bous al carrer.
Siendo todavía un niño, Vicent descubrió la afición por los toros de la mano de su padre y de su tío Joaquín, que llegó a ser apoderado de varios novilleros y matadores. Conociendo estos antecedentes, no sorprende su gran vinculación con el mundo taurino, que le ha acompañado a lo largo de toda su vida.
Vicente Vicent y su padre durante una tarde de toros.
Trayectoria en enfermería
“Entre 1978 y 1981, cursé la diplomatura en la Escuela de Enfermería Nuestra Señora del Sagrado Corazón de Castellón. Empecé haciendo sustituciones en ambulatorios y centros de salud. Más adelante, también estudié Podología que, por entonces, era una especialidad de Enfermería”, explica Vicent. Fue en 1982, recién diplomado, cuando trabajó por primera vez en la plaza de toros de Villafranca del Cid. “Fui con el cirujano Gustavo Traver, todavía recuerdo el cartel de aquella tarde”, comenta Vicent.
Más adelante, realizó el curso de Enfermería y Festejos Taurinos del Colegio Oficial de Enfermeros y Enfermeras de Castellón (COECS). Durante los años siguientes, el enfermero avivó su relación con la localidad de Villafranca: “Volví con el doctor Traver y su equipo para trabajar en las corridas de toros. Me di cuenta de que había una gran afición taurina. Me recibieron con mucho cariño e hice muchos amigos. Durante ese tiempo, también presté cobertura sanitaria en los bous al carrer de muchos municipios y en las enfermerías de diferentes plazas de la provincia”.
Vicente Vicent (segundo por la izquierda) con el equipo del doctor Traver (segundo por la derecha).
En las fiestas de 2003, la Peña Forroll de Villafranca propuso a Vicente Vicent y al doctor Ignacio Cisneros hacerse cargo de la atención sanitaria en los actos taurinos que se habían programado. “Durante los últimos 22 años, he estado subiendo a la localidad para hacer los bous al carrer y los diferentes festejos que se han venido celebrando”, señala el enfermero. Vicent asegura que durante este periodo ha aprendido muchísimo: “He visto cogidas muy fuertes y las hemos solucionado. A lo largo de mi carrera, he vivido la evolución de las técnicas y del material empleado por los equipos sanitarios en festejos taurinos”.
El doctor Cisneros y Vicente Vicent en una enfermería portátil.
Un homenaje merecido
En julio de este año, Vicente Vicent decidió poner fin a su carrera en la enfermería taurina: “El último festejo al que fui como enfermero se suspendió por culpa de la lluvia. La carga de trabajo y los inevitables desplazamientos me llevaron a replantearme la situación. Me propuse abandonar el mundo de la enfermería taurina para dedicarme al 100 % a la podología”.
El enfermero asiste a un espectáculo taurino en la plaza de toros de Castellón, durante las fiestas de la Magdalena.
Pero el último capítulo de su carrera como enfermero taurino todavía estaba por escribir. Dos semanas más tarde, le esperaba una gran sorpresa en Villafranca: “Mi familia y mis amigos me llevaron engañado a ver una tarde de recortes en el coso de la localidad. Al finalizar el concurso, me llamó por megafonía mi íntimo amigo Emilio “Milio” Vicente y me dijo que bajara al albero”.
Emocionado, Vicente Vicent recibió la ovación de todos los asistentes. “Me regalaron un cartel conmemorativo por mis 22 años de servicio y, de parte de la Cruz Roja, un arco de pedra en sec. Fue un agradecimiento que no me esperaba”, explica. Este homenaje de todo un pueblo sirvió como colofón a más de 40 años de trabajo, esfuerzo y pasión por la enfermería y por los toros.
Emilio Vicente y Vicente Vicent durante el homenaje en la plaza de toros de Villafranca (Fotografía de Martí Sancho).