Joan Llombart durante su etapa como enfermero de Aeroevacuación
- El experto analiza 14 años en la unidad Alfa 3 y su labor en el Máster de Enfermería de Urgencias, Emergencias y Cuidados Críticos de la UJI
- La base del Aeroclub de Castellón se consolida como punto estratégico para la asistencia sanitaria aérea en la provincia
David Herrera. Castellón (04-05-2026) La enfermería de emergencias en medios aéreos representa uno de los techos profesionales de la disciplina por su exigencia técnica y emocional. El Colegio Oficial de Enfermeros y Enfermeras de Castellón (COECS) ha entrevistado en profundidad a Joan Llombart, un profesional cuya trayectoria de 14 años en el servicio de aeroevacuación permite entender la complejidad de asistir a un paciente a cientos de metros de altura. Desde su actual faceta como docente en la Universitat Jaume I (UJI), Llombart analiza un camino marcado por la profesionalización y el rigor extremo.
Una vocación forjada desde la base: De la Cruz Roja al SAMU
El camino de Llombart comenzó mucho antes de subir a una aeronave. «Empecé en la Cruz Roja desde que tenía 16 años como voluntario; desde entonces me ha gustado la emergencia», rememora Joan. Tras finalizar la carrera y obtener el diploma de transporte sanitario medicalizado, curtió su experiencia en el SAMU terrestre hasta que surgió la oportunidad de integrarse en el servicio de helicóptero.
Joan ha sido testigo directo de la transformación del servicio: «Empecé trabajando en el helicóptero cuando el personal dependía de una empresa privada. Con los años, el servicio pasó a ser de gestión directa y pública, integrándose totalmente en nuestra red sanitaria». Esta transición ha sido vital para consolidar un servicio que «engancha» por la ausencia de rutinas.
Castellón: Base estratégica para la Comunitat Valenciana
Llombart pone en valor la importancia de nuestra provincia en el mapa de emergencias. Castellón, junto a Alicante, cuenta con los únicos helicópteros sanitarios de toda la Comunitat Valenciana. Desde la base situada en el Aeroclub de Castellón (en el Grao), la unidad Alfa 3 da cobertura no solo a nuestra provincia, sino también a la mitad norte de Valencia, lo que exige una coordinación técnica impecable.

Helicóptero medicalizado Alfa 3 y unidad SAMU terrestre en la base del Aeroclub de Castellón, los dos pilares del servicio de emergencias sanitarias de la Generalitat Valenciana
El rigor técnico en el aire
Para Llombart, el helicóptero no permite improvisaciones. «En el aire, las limitaciones físicas son totales y el ruido dificulta la comunicación; por eso, todo el trabajo técnico tiene que ser previo al despegue», advierte. Esta capacidad de adaptación entrenada se puso a prueba en una de las intervenciones más duras de su carrera: un accidente de tráfico con diez víctimas.
«Éramos el único recurso en ese momento y nos tocó hacer el triaje y realizar maniobras para mantener a los pacientes estables hasta que llegaron el resto de las unidades», relata. Situaciones así demuestran que la previsión es la clave absoluta para la estabilización en la pequeña cabina del Alfa 3.
Tecnología y futuro: Analíticas a bordo y telemetría
El servicio no deja de evolucionar. Joan destaca cómo la tecnología permite hoy que el médico del CICU vea el electrocardiograma del paciente en tiempo real y vislumbra un horizonte cercano donde se podrán realizar analíticas con gasómetros a bordo de la aeronave. Sin embargo, insiste en que la máquina no sustituye al conocimiento: «La formación y la motivación son los pilares de la supervivencia en el aire».
De la cabina a las aulas: El impulso a la Especialidad
Tras cerrar su etapa en vuelo activo (aunque ahora no está en plantilla, mantiene su vínculo activo mediante colaboraciones puntuales para no perder el contacto con el medio aéreo), Joan ha trasladado su experiencia a la Universitat Jaume I. Actualmente es profesor asociado en el área de críticos y docente en el Máster en Enfermería de Urgencias, Emergencias y Cuidados Críticos de la UJI.
Su gran caballo de batalla es la futura Especialidad de Enfermería de Urgencias, Emergencias y Críticos. «Un itinerario formativo de dos años permitirá que los profesionales tengan una base sólida y reglada, poniendo en valor su responsabilidad en todo el territorio nacional», concluye. Para Llombart, esta especialización es el único camino para garantizar que el relevo generacional mantenga los estándares de seguridad que exige la unidad Alfa 3.

Llegada del helicóptero sanitario al helipuerto del Hospital La Fe de Valencia tras un servicio de emergencia
