El catedrático de la CEU UCH Juan José Quereda y la profesora Inmaculada López Almela han liderado el estudio, en colaboración con el Instituto Pasteur de París
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El estudio, en el que participan los profesores Juan José Quereda e Inmaculada López Almela, avisa de que el déficit de control en granjas supone una amenaza para la seguridad alimentaria humana.
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Ante esta situación, la educación sanitaria que realizan matronas y enfermeras de Atención Primaria se consolida como la principal barrera para proteger a embarazadas y personas vulnerables frente a la bacteria.
20 de febrero de 2026.- La listeriosis es una de las infecciones alimentarias más graves en humanos, pero su vigilancia en el origen sigue basándose en datos de hace décadas. Así lo advierte un riguroso estudio publicado en la revista científica Veterinary Quarterly por investigadores de la Universidad CEU Cardenal Herrera (CEU UCH) de Valencia y el Instituto Pasteur de París, que alerta sobre el deficiente control de la bacteria en las granjas y explotaciones ganaderas de rumiantes.
La primera autora del estudio, Inmaculada López Almela, profesora del Departamento de Ciencias Biomédicas de la CEU UCH, destaca la urgencia de aplicar técnicas modernas de análisis genético para comprender el origen y la transmisión de la bacteria. “Casi el 90% de los estudios analizados se publicaron antes de 2016. Además, muy pocos emplean técnicas genómicas modernas, hoy esenciales para rastrear brotes infecciosos. Sin vigilancia actual y sin herramientas genómicas, es muy difícil prevenir nuevos brotes, tanto en animales como en personas”, señala la investigadora.
El enfoque ‘One Health’ y la prevención enfermera
El metaanálisis, que revisa ocho décadas de literatura científica, demuestra que no es posible separar la sanidad animal de la humana. Como explica el catedrático de Microbiología de la CEU UCH y líder del grupo LisBio, Juan José Quereda, “los animales no solo padecen la enfermedad, también pueden ser un eslabón clave en su circulación ambiental y alimentaria. Por eso es fundamental abordar la listeriosis desde una perspectiva ‘One Health’, integrando salud animal, humana y ambiental”.
Es precisamente en el ámbito de la salud humana donde la Enfermería resulta un eslabón indispensable. La Listeria monocytogenes supone un riesgo crítico y de extrema gravedad para mujeres embarazadas, personas mayores y pacientes inmunodeprimidos. Ante la falta de control de la bacteria en el entorno ganadero que denuncian los investigadores, la labor diaria de las matronas y enfermeras de Atención Primaria se convierte en el principal escudo de Salud Pública.
A través de la educación sanitaria preventiva en las consultas, enseñando a evitar el consumo de lácteos sin pasteurizar o embutidos crudos y a extremar la higiene alimentaria, las enfermeras evitan diariamente que esta bacteria provoque graves desenlaces en las personas más vulnerables. Una labor fundamental en el día a día asistencial que respalda la advertencia lanzada por los autores de este estudio, ya que invertir en seguridad alimentaria y vigilancia diagnóstica en las granjas es, de forma directa, una inversión en Salud Pública.
